Diseño gráfico digital
Diseño web, comunicación, contenido y ejecución visual. Aquí construí la base que todavía guía muchas de mis decisiones.
Las preguntas siempre han sido mi punto de partida. Nunca me quedo con la primera respuesta; necesito entender qué hay detrás, explorar otros ángulos y cuestionar lo evidente. Ser autodidacta moldeó esa forma de trabajar: aprendo sobre la marcha, pruebo sin miedo y me adapto rápido a contextos nuevos.
Empecé desde lo visual, pero esas mismas preguntas me empujaron más allá de la estética: ya no solo importaba cómo se veía o lo que comunicaba, sino para quién existía, qué decisiones lo respaldaban y si realmente resolvía un problema.
Y en el diseño de producto encontré un lugar para responder esas preguntas y hacer algo con las respuestas.

Mi carrera fue creciendo junto con mi curiosidad: empecé desde lo visual, me especialicé en UX/UI y poco a poco fui acercándome cada vez más a las decisiones de producto.
Diseño web, comunicación, contenido y ejecución visual. Aquí construí la base que todavía guía muchas de mis decisiones.
Mi trabajo empezó a moverse de “cómo se ve” a “cómo funciona”: flujos, arquitectura, sistemas y decisiones de experiencia.
El rol creció hacia requerimientos, análisis funcional, documentación, validación y acompañamiento hasta implementación.
Diseño, análisis, estrategia e IA conviven en mi forma de trabajar. Me muevo entre ellos según lo que cada producto necesita.
Preguntar, explorar y no asumir que la primera respuesta es necesariamente la mejor.
Ordenar lo complejo hasta que las personas, las decisiones y el producto puedan avanzar.
Saber cuándo profundizar, cuándo simplificar y cuándo es momento de tomar una decisión.
Las mejores soluciones rara vez aparecen en aislamiento. Me gusta construirlas cerca de otras perspectivas.
Combino Design Thinking y Jobs-to-be-Done para entender necesidades y contexto, Lean UX para explorar y validar con rapidez, y Scrum para avanzar de forma iterativa.
No los uso como una receta fija: tomo lo que aporta valor en cada momento y ajusto el proceso según el producto, el equipo y el contexto.
Entender el contexto, las necesidades reales y qué intenta lograr la persona antes de decidir qué construir.
Definir qué vale la pena resolver primero y enfocar el esfuerzo en lo que puede mover más el producto.
Explorar alternativas, bajar ideas a flujos o prototipos y validar lo suficiente para tomar una buena decisión.
Construir por iteraciones, acompañar la implementación y ajustar con lo que aprendemos en el camino.
Me gusta complementar lo que aprendo haciendo con formación que me ayude a ampliar mi visión de producto, UX, agilidad e IA.
Porque no todo cabe en un CV —y honestamente, algunas de estas cosas son bastante más importantes.
Puedo defender una referencia de Disney con mucha más seriedad de la necesaria.
Yo propongo, pero claramente él es quien toma muchas de las decisiones importantes.

Sí, casi todas. Es una postura controversial, pero al menos he sido consistente.
Siempre necesito algo nuevo que mirar, escuchar o aprender.
Luego casi nunca vuelvo a verlas, pero en mi cabeza tener 847 referencias guardadas sigue siendo un sistema.